Es la primera pregunta que me hacen casi siempre, y la entiendo. Pero suelo darle la vuelta: la pregunta buena no es cuánto cuesta un CFO externo, sino cuánto te está costando no tenerlo.
Te lo explico sin rodeos.
Un director financiero en plantilla no es barato
Un CFO senior en nómina, con su seguridad social y sus extras, se te va fácil por encima de los 70.000 u 80.000 euros al año. Para una pyme que factura entre dos y diez millones, eso muchas veces no cabe. Y tampoco hace falta a jornada completa.
La lógica del externo: pagas por lo que necesitas
Con un CFO externo pagas dedicación, no una silla ocupada todo el mes. Puede ser un par de días al mes para tener el control, un acompañamiento intenso en una etapa concreta, o un proyecto cerrado. El coste se ajusta a lo que tu empresa necesita en cada momento, sin la carga fija de una incorporación.
Cuándo compensa de verdad
Compensa cuando el desorden financiero ya te está costando dinero: decisiones de inversión a ojo, sustos de tesorería, financiación mal negociada, márgenes que se escapan sin que sepas por dónde. Recuperar un punto de margen o evitar una tensión de caja suele pagar el servicio varias veces. Ahí es donde la dirección financiera externa deja de ser un gasto y pasa a ser una de las mejores inversiones del año.
Cuándo no
Y te lo digo también al revés: si eres muy pequeño y tu gestor te cubre bien, quizá aún no lo necesitas. Prefiero decírtelo antes que venderte algo que no te toca. Por eso el primer diagnóstico en ESTRATEGYCCO es gratuito: miramos tu caso y te digo si compensa o si todavía no.


